El primer anuncio de la existencia de Fuzzville fue toda una sorpresa. Ante lo repetitiva que puede llegar a ser la oferta de grupos en los festivales españoles, un festival que ya, desde su inicio, por un lado se desmarcaba en cuanto a dedicarlo a las más oscuras y retorcidas vertientes del rock and roll, y por otro, mostraba la ambición de comenzar algo grande, no podía ser más que bienvenido. Esa ambición quedó patente con las primeras confirmaciones de grupos. Y se puede constatar ya que, si sigue adelante, puede llegar a convertirse en una de las grandes citas europeas.

Escenario Fuzzville!!!

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Si hay un grupo de todo el cartel que se puede decir que hace honor a la palabra fuzz del nombre del festival, esos son Dead Ghosts. Con sonido fuertemente anclado en los 60, estos canadienses tienen la misma afinidad por las melodías y la psicodelia sesentera del rock de la costa este que por el ruido y la distorsión de los grupos garageros más sucios. El resultado es una apasionante amalgama de sonidos de gran intensidad.

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King Khan es único. Más allá del espectáculo que da con su presencia en el escenario (en esta ocasión acompañado por The BBQ), su conocimiento enciclopédico del rock and roll quedó de manifiesto a medida que fue desgranando un repertorio por el que fueron pasando desde rythm and blues primigenio hasta su relectura garagera del punk, pasando por pop potente.

The Pandoras

The Pandoras son un claro ejemplo de la magnitud y la ambición de este en teoría pequeño festival. El suyo fue el único concierto en España (y tan sólo una docena en toda Europa) de su gira de reunión. Grupo clave de la segunda venida del garage rock a comienzos de los 80, la reunión  de Pandoras es un evento en sí mismo. La energía sigue presente, aunque ahora tengan a otra cantante y guitarrista al frente (nada menos que Kim Shattuck de The Muffs), y sus canciones, sobre todo de su primera época, siguen sonando espectaculares.

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En un equilibrio casi imposible entre el punk, la new wave y el metal están The Hex Dispensers. Cuando comenzaban a tocar, abriendo el escenario Fuzzville!!! en la primera jornada, acababa de pasar por Benidorm una gran tormenta, pero lo que estaba sucediendo sobre el escenario era todavía más fuerte. Truenos en forma de enérgicas guitarras punk y un punto metalero que sirvió para poner en situación a los primeros visitantes de la villa.

Allah-las Fuzzville

La psicodelia más 60s tuvo su magnífica representación en el festival con Allah-las. Psych-pop luminoso con el que los californianos llenaron el recinto del Fuzzville, y aunque sobre el papel parecía que era un grupo un poco falto de pegada al compararlo con los estilos de la mayoría de bandas del festival, su set fue brillante en todas las acepciones del término.

The Kids - Fuzzville

Si hablamos de reuniones en magnífica forma, los belgas The Kids son un gran ejemplo. Durante su set, supieron perfectamente contagiar de manera infecciosa su energía al público. Y aunque en algunos temas se desviaron hacia un pub rock un poco plano, mientras se mantuvieron dentro de los límites de ese punk rock canónico y primigenio de sus primeros discos, dejaron bien claro su valor como históricos del punk.

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Los franceses Magnetix fueron una nota muy diferente dentro de los estilos que se dieron cita en el Fuzzville. Su propuesta, bajo el nombre de Avenue Z, era de garage con toques punk por un extremo y con toques de rock industrial por otro, es energía pura. Un caudal de energía y distorsión para unas canciones muy trabajadas en un directo de gran intensidad.

Jeff The Brotherhood Fuzzville

Sin duda la propuesta más controvertida de todo el festival fueron Jeff The Brotherhood. Su doom metal brumoso y pesado no parecía terminar de entonar con el ambiente festivo (valga la redundancia) del festival, y de un público que se preparaba para afrontar las últimas horas de festival dándolo todo.

Escenario Junk Party

Si un espacio ejemplifica perfectamente qué fue el Fuzzville, es el escenario Junk Party. Ese fue el espacio designado por la organización para la mayor parte de los grupos nacionales. Aunque en teoría su función parecía ser la de funcionar como interludio entre los conciertos del escenario grande, la realidad fue que acabó convertido en auténtico epicentro del festival, donde más energía se generaba, tanto sobre el escenario como entre el público.

La Moto de Fernan

Que nadie se lleve a engaño. La Moto de Fernan no estaban en el cartel del Fuzzville como representación local, estaban de pleno derecho como los responsables del más ruidoso rock and roll. Su garage espídico hizo que desde primera hora el público se volcara (y revolcara) con el torbellino de este dúo de animales. No quiero imaginar qué hubiera pasado si llegan a tocar a una hora más propicia para el desenfreno.

Terrier Fuzzville

Tienen una canción llamada “Benidorm” que es un tiro (y que además abre la cassette exclusiva que Burger Records editó para el festival). Eso ya sería motivo suficiente para justificar la presencia de Terrier en esta primera edición del Fuzzville. Pero es que el directo de este grupo es sinónimo de fiesta. En el lado más pop del punk, Terrier supieron conectar con un público con ganas de jaleo, con un directo divertido pero muy potente.

Futuro Terror Fuzzville

Futuro Terror son los artífices de uno de los mejores discos del año pasado. Su punk, rabioso pero altamente melódico, tiene en el directo su estado natural. Una base rítmica impecable y una guitarra cortante dan soporte a unas de las grandes letras del rock en español reciente.

Biznaga Fuzzville

En el mismo ámbito se mueven Biznaga, y su directo es sencillamente arrollador. El público respondió en masa, tanto en número como en energía, dejando claro que el concierto de los madrileños habría merecido estar en el escenario grande.

His Majesty The King

His Majesty The King funcionan como una máquina bien engrasada. Sus canciones, puro garage rock concentrado en perfectas porciones, son potentes. Y no sólo eso, sino que tienen unos estribillos tremendamente pegadizos. ¿Qué más se necesita para montar una buena fiesta?

Juventud Juché Fuzzville

Puede que Juventud Juché apenas lleven tres años existiendo, pero posiblemente sean unos de los grupos más activos de la nueva escena punk española, y eso se deja ver en su directo. Es fácil dejarse contagiar de la energía de estos animales. Lo difícil es que el siguiente concierto pueda estar a la altura. Quizá por eso lo mejor fue que cerraran el escenario Junk Party.

Islas Marshall Fuzzville

Islas Marshall hacen en teoría blues acelerado de toque garagero. La realidad es que le meten tanta caña al asunto que presenciar un directo suyo acaba pareciendo ver un concierto de hardcore.

Chiquita y Chatarra Fuzzville

Chiquita y Chatarra contaron para parte de su concierto con un guitarra invitado, pero en realidad incluso con su formación habitual de bajo/batería se bastan y se sobran para dar un concierto electrizante.

Sin duda, el Fuzzville va acabar siendo una de esas fechas que marcar en el calendario de todo aficionado a esta vertiente sucia y divertida del rock. Y no sólo para quien quiera disfrutar de grandes directos, sino también para quien quiere comprar discos. El Fuzz Market, mercadillo discográfico que contó con la presencia de los sellos y tiendas más relevantes, podría ser un acontecimiento en sí mismo. Ahora, a esperar novedades para la segunda edición.