Belako estuvo aquí (y esperamos que vuelvan pronto…)

Lo inesperado puede resultar excitante o temido, según el caso. Rara vez se dan ambas, pero el sábado pasado, en la Sala REM de Murcia, hubo excitación y temor a partes iguales. El causante de tal revuelo fue una banda bilbaína llamada Vulk. “¿Pero esto no es una crónica del concierto de Belako?” Sí, lo es, pero es que antes, cuatro tipos encima del escenario nos dejaron tan impresionados con lo que hacían, que todo el mundo quedó atrapado por lo que veía aunque nadie se acercó a menos de dos metros de ellos a excepción de Josu y Cris, integrantes de Belako, que ya sabían de qué iba el tema. “¿Y qué hacían?” Algunos aún estamos asimilando lo que vimos, así que no estamos en condiciones de ser objetivos para hacerles una crónica. Sólo decir que tienen algo grande entre manos y que, mientras le dan forma, vayáis escuchando Two headed Schaster para haceros una idea.

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“¿Vas a hablar ya de Belako?” Sí, ahora sí. Belako ya no es una sorpresa para nadie, una banda jovencísima pero con mucha experiencia adquirida en poco tiempo. Pocas fisuras en las críticas que reciben (mi preferida, dicha por un conocido que sabe mucho de música, es que “es una banda de intensidades”) y una legión de seguidores que saben que no hay plan mejor si es Belako quien está en el escenario.

Venían a Murcia traídos por el Low Festival de Benidorm y Ron Matusalem, tras pasar por Barcelona y Alicante las dos noches anteriores, para promocionar su segundo disco, “Hamen” (“aquí” en vasco), con el que amplían sus registros sonoros más allá del grunge de su primer trabajo.

Comenzaron con Something to adore, una canción que sorprende dentro del repertorio del grupo y que podría haber estado perfectamente en el “Born to die” de Lana del Rey. Sorprende porque el grupo viene de mundos próximos a Joy Division o Sonic Youth, lo que no quita que el tema nos hipnotizara con la voz de Cris (cantante principal y teclado). Una vez calentadas las cuerdas vocales y las yemas de los dedos, saltaron a Off your shoes, para que fuese el público quien empezase a entrar en calor. Stop contradictions, canción del primer disco que ayuda a que Lore (bajo y voz) y Lander (batería y voz) destaquen con el ritmo que marcan y de ahí a Track Sei y a la genial Nomad (con algunos problemas de sonido del teclado incluidos). Otros temas recuperados del primer disco fueron Molly & Pete, Haunted House o Sea of confusion. Incluso nos mostraron un tema nuevo cuya temática es la violencia de género. Cerraron el concierto con Mum, canción sintetizada con un ritmo más alegre que lo que se cuenta en ella y Southern Sea (Beautiful World).

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Les faltaron las versiones de Sinnerman de Nina Simone y sobre todo el “Paper planes” de M.I.A., con ese riff proveniente de “Straight to hell” de The Clash, pero tras haberla tocado en Barcelona y Alicante, se la guardaron para otra ocasión pese a las ganas de Josu (guitarra y voz) de tocarla. Se lo perdonaremos porque invitaron como teloneros a Vulk. 😉