Fizzy Soup

Una crónica poco objetiva sobre los Fizzy Soup

Al publicar una crónica de un concierto pretendemos contar lo que vimos, escuchamos (¡faltaría más!) y sentimos (y no sentimos) durante la actuación del grupo o cantante que visitó nuestra ciudad, Murcia, la noche anterior. Ser fiel a ese ver, oír y sentir es la mejor manera de ceder al lector la libre decisión de, una vez leída la crónica, escuchar o no a ese grupo, acudir o no a su próximo concierto. Pues bien, llamad a los dioses de la neutralidad e imparcialidad para que castiguen sin piedad a La Sonoteca porque el sábado pasado fuimos al concierto de Fizzy Soup en la sala Musik y la primera frase de la crónica es la siguiente: escuchad a Fizzy Soup, id a ver en directo a Fizzy Soup.

Fizzy Soup

¿Y quiénes son Fizzy Soup? Es una banda de Cuenca liderada por Javi y Sonia que, tras ganar todos los concursos de bandas emergentes a los que se presentaron, incluyendo el III Talento Ribera del Sonorama, acaban de publicar su segundo LP, Not so far (publicado por el sello Son Buenos). Vale, bien, dadnos más detalles. Pues si escucháis el disco encontraréis unas canciones que en la mayoría de los casos irradian un folk muy interesante. A destacar el tema Down in a bottle, que a quien escribe esta crónica le recordó mucho a los Fleet foxes y su primer disco. Puede resultar muy atrevida dicha comparación (lo es), pero a los organizadores del festival Mad Cool también les debió parecer lo mismo porque los han incluido en el cartel de este año.

Fizzy Soup

¿Y qué tal estuvieron en directo? Pues en directo sus canciones siguieron sonando a folk mientras había letra que cantar. Cuando no la hubo, todo se volvió más salvaje y los Fizzy Soup ofrecieron una cara mucho más transguesora, a banda de rock de los 90´ americana. Las voces de Javi (voz, guitarra y piano) y Sonia (voz y percusión) iban de la mano aunque siempre una de las dos resaltaba frente a la del otro, alternándose esa dominación entre ambos en función del tema. Javi, además de ser el miembro del grupo que mejor se desenvolvió en el escenario, alternó guitarra eléctrica con el piano, ofreciendo buenos momentos con él en The big black wolf y con Ate the sun. Tras tocar once canciones (Not so far al completo más dos temas anteriores), nos dejaron satisfechos con el folk que esperábamos, sorprendidos por el rock que descubrimos y con poca neutralidad para escribirles la crónica. Y por si esto último no ha quedado claro, lo digo una vez más: escuchad a Fizzy Soup, son muy buenos.

Texto: Carlos Fenollar | Fotos: Diego Garnés (El Backstage)