Crónica del concierto de Noise Box y Grande Day en el Micrsonidos. Sala 12 y medio. Murcia

Texto: Carlos García / Fotos: Sergio Mercader – Fernando Crêgo

El maratoniano Microsonidos tuvo una nueva parada el pasado Sábado 3 de Marzo en nuestra siempre querida, a veces añorada, Sala 12yMedio. En esta ocasión los protagonistas eran Bobito, Grande Days y Noise Box. Por cuestión de horarios nos perdimos el debut en directo del nuevo proyecto de Roberto López, teclista de Clara Plath, aunque las opiniones posteriores apuntan a que fue más que prometedor.

Grande Days fueron un auténtico caramelo, uno de esos regalos tan propios de Microsonidos y que siempre hay que agradecer. Cuarenta minutos de post-rock y paisajes sonoros afines a Mogwai o This Will Destroy You y armonías vocales muy conseguidas, que dejó buen sabor de boca entre la audiencia que eligió atender a la descarga de los donostiarras. Desgranaron por completo su EP “Spark”, destacando “Phamton” o la extensa “Hope”, además de añadir un par de temas nuevas como”Brunchs” y “Scaredun”, ésta última, para dar el cierre a su concierto. Mención aparte a aquellos que decidieron pasar el concierto demostrando su mala educación hablando sin parar. Sobráis, amigos.

El concierto de Noise Box suponía la despedida en la ciudad de “Every Picture of You Is When You Were Younger”, el aclamado trabajo que les valió el reconocimiento como Mejor Disco de Rock en los recién creados Premios de la Música de Murcia. Un viaje que comenzó en la Sala REM y les ha llevado por toda la geografía española, defendiendo en festivales y salas su potente directo durante un año y medio y dejando perlas en el camino como aquella épica tarde en el WAM.

La voz del cómico Mitch Hedberg y la cita de la cual se extrajo el título del disco dio la bienvenida a la banda a un escenario que bien podría ser suyo, puesto que lo conocen como el suelo de su casa. La progresiva “Transit” y la estruendosa “Magic” abrieron el concierto del mismo modo que lo hacen en el álbum. Jugar en casa tiene dos posibles consecuencias: ser un hándicap por la acumulación de nervios o una motivación extra que saca lo mejor de un grupo. El segundo fue el caso de Noise Box como bien demostraron con “Broken Teeth” y su característico “wah-wah”. Sólo dos fueron las concesiones a álbumes antiguos y más concretamente a “Locked Up in a Human Body”: la grungera “My Evil Twin” y la sorpresa agradable del setlist, “Someone Pay the Ransom”. Tal y como es costumbre en sus directos, las atmósferas envolventes protagonizaron buena parte del repertorio, como en ésta última, “Dunes and Trees” o “She Was Daydreaming”.

La comunión con el público (3/4 de sala a pesar de la intensa lluvia) fue total desde el principio, si bien alcanzó su cénit con el cover de “Happy Kid” de Nada Surf. Personalmente considero que es la mejor versión que ha aparecido en el disco homenaje al “Let Go” de la banda neoyorkina y en el que comparten créditos con grupos como Lori Meyers, Rufus T. Firefly, Viva Suecia o Niños Mutantes, pero su versión en vivo  alcanza una emotividad superlativa. Aplauso cerrado y confirmación de que la división donde Noise Box merece jugar está muy por encima de la actual, que viene más marcada por las tendencias actuales del indie patrio que por los méritos de quienes la ocupan.

El fin de fiesta llegó con “Run”, que contó con la ayuda de Ross encima del escenario y la de Salva Riquelme, antiguo batería del grupo, debajo del mismo, golpeando un bombo junto a Bienve en mitad del público. Después, globos gigantes, distorsión infinita, despedida entre una ovación más que merecida y el regusto de que todo habría sido aún mejor con una mayor duración.

Algo especial debe tener la banda liderada por Jesús Cobarro para consensuar tantas opiniones positivas acerca de su calidad en la era de los haters. Y el porqué lo demostraron, una vez más, esta lluviosa noche de Microsonidos.