El WarmUp Estrella de Levante se consolida en su segunda edición en Murcia.

– Por Carlos Fenollar / Fotos: Javier Rosa

El pasado viernes 4 de Mayo daba comienzo el grueso de la segunda edición del festival Warm Up Estrella de Levante de Murcia. Durante toda la semana hubo diferentes conciertos, algunos en formato acústico y pequeños recintos y otros en salas, para ir abriendo boca de lo que nos depararía el fin de semana. Por la ciudad pasaron durante estos días grupos como The Parrots, Maika Makovski o Rufus T. Firefly, todos ellos con acceso gratuito.

Acercándonos al recinto de la Fica recordamos las sensaciones que nos dejó la primera edición el año anterior, algo así como un “bastante bien para el poco tiempo con el que se organizó”, con el objetivo de saber desde dónde partíamos y con qué perspectivas debíamos iniciar el Warm Up de 2018.

Comenzamos la tarde con el concierto de los cartageneros Nunatak, que arrancaron presentando los temas de su nuevo disco, “Nunatak y el tiempo de los valientes”, con el que se acercan a un sonido más mainstream sacrificando parte de esa riqueza instrumental de sus primeros trabajos. En cualquier caso, fue el Nunatak original, con sus temas más consolidados el que más hizo cantar y mover al público. Es pronto para valorar el alcance de los nuevos temas, pero seguro que en un horario más tardío encajarán mucho mejor. Tiempo al tiempo.  Joana Serrat fue la siguiente voz que escuchamos (y vaya voz) acompañada de la banda The Great Canyoners (y vaya banda), con su tan cuidado folk y esa manera de embelesar con temas como Cloudy heart. Mención especial para Vidal Soler Ribé, uno de los guitarristas de The Great Canyoners, por apoyar vistiendo la camiseta ¡Soterramiento YA! la lucha vecinal de los barrios del sur de Murcia para lograr la llegada del AVE de manera soterrada.

Pasamos por alto la propuesta de Carlos Sadness para coger fuerzas de cara a los conciertos de Nada Surf y de Iván Ferreiro. Los primeros siempre son una apuesta segura y, aunque tras haberlos visto actuar tantas veces cuesta encontrar grandes sorpresas, nunca nos cansaremos de escuchar clásicos como Popular. En cuanto a Iván Ferreiro, vimos un concierto muy cuidado en cuanto a repertorio (no se echó en falta nada de su último disco, Casa, ni sus grandes éxitos tanto de Los piratas como en solitario), escoltado por pesos pesados de la música indie como Ricky Falkner y Marti Perarnau entre otros, dejando claro que puedes captar a 15.000 personas sin necesidad de ser el grupo del momento ni dopar el concierto con efectos de luces y grandes pantallas. Además vimos a Ferreiro muy concentrado y en buena forma.

El pop más punk lo trajeron los valencianos La Plata, presentando su primer y hasta ahora único disco (Desorden), dejando un sabor de boca muy bueno para todos aquellos que bailamos y coreamos temas como Me voy Fracaso. Con una voz muy lineal y un ritmo acelerado, La Plata convenció sobradamente. Como plato fuerte de la noche contábamos con los británicos Kasabian, que sin ser tan potentes como en otras ocasiones volvieron a dejar claro lo que una banda británica es capaz de hacer sobre el escenario. Tom Meighan y los suyos nos deleitaron con clásicos como Bumblebee Club Foot y pusieron a la fica bajo sus pies.

El sábado lo comenzamos con Neuman, que congregó a un gran número de fieles para escuchar los temas de su último disco (Crashpad) acompañado de temas que sólo al oírlos de fondo ya se reconocen como Hell. Paco Román consiguió dar un concierto que representó a las claras lo que está siendo Neuman durante todo este tiempo, una banda muy estable tanto en la calidad de sus canciones como en honestidad de las mismas. Con Murciano Total nos encontramos algo más desubicados, seguramente porque nuestros gustos musicales no casan con el synthpop, así que no diremos mucho más.

Con bastante tiempo de antelación al inicio la gente se fue situando frente al escenario principal para ver el concierto de Izal. Son el grupo de moda, quien más gente arrastra y el que garantiza seguramente unas ventas de abonos suficientes para hacer rentable el festival con su pop rock y nuevo disco bajo el brazo titulado Autoterapia. Canción tras canción intentamos conectar con lo que Izal ofrece, con el ritmo de sus temas, con el mensaje de las mismas, con esa voz grave de su líder (Mikel Izal), pero no lo conseguimos salvo en La mujer de verde. Así que para sentir de nuevo todo lo que la música genera nos fuimos al concierto de Melange (sabíamos que era una apuesta segura). Los madrileños dieron todo un recital de lo que se puede hacer experimentando con el rock, recogiendo el guante de grupos como Love en los sesenta o Triana en los setenta. Auténticos juglares del siglo XXI.

ALT-J era el plato fuerte internacional de la segunda jornada del festival, un viejo anhelo del anterior festival y un deseo hecho realidad por el Warm Up. Un grupo que traspasa lo meramente musical para abarcar cada campo sensorial del espectador, encandilándonos con un apabullante juego de luces desde las primeras notas de “Deadcrush” y “Flitzpleasure”. Con un sonido impecable, (otro de los protagonistas no ya del concierto, sino de todo el festival) destacaron en el setlist “3WW”, “Left Hand Free” y “Breezblocks”, con un público extasiado y absolutamente entregado al combo inglés, tal vez excesivamente estático y frío. ALT-J dejó huella y marca en La Fica.

Tras ver a Dürga, un grupo novel de Valencia que apunta maneras con su post rock pero que se nos hicieron algo pesados, comenzó el torbellino de Viva Suecia. Los murcianos parecen que siempre caen de pie, que el viento siempre les sopla a favor, en resumen, que todo les sale bien porque lo que hacen gusta mucho y a muchos. ¿El secreto? Han dado con la tecla creando una atmósfera eléctrica necesaria para la madurez de sus letras. Alternando temas de su primer y segundo disco, cogieron la bandera de grupo murciano del momento idea que todo el público compartía mientras entonaban Los años, El nudo y la esperanza o A donde Ir entre otrosUno de los grandes directos del festival y un puñetazo (por no decir otra cosa más fuerte) sobre la mesa de los suecos.

Como conclusión, nos fuimos contentos con esta segunda edición del Warm Up. Para el año que viene pedimos o bien más grupos por la parte alta del cartel o, en caso de que eso resulte complicado por temas presupuestarios, mayor número de grupos emergentes, alternativos y diferentes ya que la parte media del cartel está más que consolidada.

¡Hasta nuestro próximo encuentro WarmUp Festival! Nos vemos en 2019…